Una historia sobre juguetes

Eso fue lo que se propuso contar John Lasseter cuando ideó a Andy, un niño con una gran imaginación, dueño de un vaquero, una pastora de ovejas, un astronauta, un matrimonio de Papas, un grupito de extraterrestres alucinados con una garra, una vaquera y su tenaz Caballo, un perro salchicha, un chanchito y un dinosaurio.
Las aventras de Woody y sus amigos tienen ya quince años de edad. Después de horas de juego interminables, Andy ya ha crecido y debe dejar atrás sus juguetes. En este tercer capítulo vemos cómo los personajes terminan en una guardería donde hay muchos más abandonados como ellos.
Toy Story 3 es una fiel demostración de lo que sucede cuando se juntan un argumento sólido con técnicas de animación de punta, sumado a un elenco de voces estelares que incluyen a Joan Cusack y Michael Keaton. Aunque los años han pasado, y el crecimiento de Andy lo manifiesta, la esencia de la película sigue intacta y hasta se supera. La amistad y la lealtad, valores reflejado a lo largo de la trilogía animada, se fortalecen en esta entrega, donde se ve que el vínculo entre un niño y sus juguetes excede el tiempo y las distancias. Después de casi dos décadas, Woody sigue repitiéndole a su dueño “Yo soy tu amigo fiel”.
Siempre cargada con una saludable dosis de humor, esta historia logra complacer a los espectadores más nuevos -que tal vez no vieron la primer película en 1995- como a los veteranos. Se trata de un viaje a los comienzos de Pixar, y la niñez de milllones que se enamoraron de Buzz Lightyear y su ambicioso destino: ¡Al infinito y Más Allá!
Toy Story también enseña una valiosa lección a los más jovencitos, que pueden llegar a mirar con desdén a un niño que se divierte en compañía de juguetes de plástico, cuando el ocio hoy se diluye durante varias horas delante de una computadora. Y en esto Andy vuelve a sorprender. Pese a tener ya 17 años, el adolescente nunca se olvida de sus amigos más fieles. Un tierno relato que provoca nostalgia, fascinación y asombro en padres e hijos.

PIXAR

Con el estreno de la tercera aventura de los juguetes más queridos, se da también la posiblidad de realizar una mirada al pasado, recordando los más grandes éxitos del estudio que sigue emocionando a grandes y chicos.
Toy Story marca el comienzo de la larga y prolífera historia de Pixar Animation Studios. La trama se centraba en un juguete vaquero que se sentía intimidado con la llegada de un nuevo chiche, el astronauta Buzz Lightyear. Por primera vez en la historia del cine infantil se realizaba una película acerca de la relación entre un grupo de juguetes y su dueño. Más tarde llegaría “Bichos”, una adaptación de un cuento clásico acerca de la misma temática.
Tras el éxito arrollador de la primera aventura, se estrenó Toy Story 2, con una nueva ola de aceptación absoluta por parte de los críticos más especializados. Ya en este momento el público comenzaba a apreciar un don particular en estas Películas: la combinación justa entre un guión conmovedor y profundo junto a espectaculares efectos especiales de animación.
Monsters Inc
En 2001 apareció Monsters Inc, cuyos personajes significaron un nuevo desafio para los técnicos, ya que solamente Sullivan (el gran monstruo peludo) poseía miles de pelos que debiàn ser animados individualmente. Una vez más, Pixar lograba sorprender con más efectos, una historia tierna y divertida con un mensaje sutil sobre la crisis energética que vivía Estados Unidos en ese entonces. En lo personal, sigo siendo una gran admiradora de esta peli por Bu. Una nena que destila ternura…
“Los peces son amigos, no comida”
Dos años más tarde fui al cine un fin de semana como cualquier otro para ver una película acerca de peces. O al menos eso creía yo. Tenía 15 años y estaba empezando a perder la fe en la existencia de buenas pelis para chicos. Sin embargo, Buscando a Nemo me dejó sin habla. Una historia por demás humana, que narra las peripecias de un padre desesperado (un pez payaso) buscando a su único hijo, Nemo, por todo el océano. El primer detalle que me pareció impresionante fueron los colores de la película. Entar a esa sala de cine era como zambullirse en un océano.
La minuciosidad puesta en cada pez era de no creer. Otra cosa que me llamó la atención fueron las particularidades de cada personaje. Parecían más humanos que peces! El humor también fue un ingrediente infaltable: la parla cetácea de Dori, el “Nadaremos”, la frase “Suave… -Exacto” de las tortugas Crash y su hijo, entre otras tantas. Una película que hasta hoy no me canso de ver.
Los que me conocen saben que tengo admiración por los superhéroes. Por eso no podía dejar de ver Los Increíbles. Una familia de personas especiales, cada uno tratando de integrarse al mundo corriente de la mejor manera posible, pero finalmente demostrando que era imposible evadir sus talentos. Cars fue otro gran hit.
Ratatouille fue otro giro para mí. Justo cuando creí que a Pizar se le estaban acabando las buenas ideas, apareció un ratón que sabía cocinar. La historia de este roedor conmovió a millones, y no sólo eso: se lograron transmitir nuevas sensaciones. A los colores y los brillantes efectos de animación se sumaban los olores, la textura y los sabores. Un verdadero manjar.
Sin embargo, después de tantas historias contadas de manera magistral, aún faltaba algo. Un pequeño robot, condenado a vivir solo en un planeta sucio y absolutamente inhabitable, nos mostraba tan sólo con sus pequeños ojos binoculares todas las emociones que se suelen manifestar en un guión. El simpático y tierno Wall-e se constituyó en una obra maestra, una criatura única y especial que dificilmente podría superarse.
No obstante, Pixar lo hizo de nuevo. Y esta vez, se animó a desafiar las leyes de la física. Un viejito cascarrabias decidió emprender un viaje para cumplir el sueño de una persona amada a bordo de su misma casa, amarrada a cientos de miles de globos, en UP. La aventura adquiriría matices incomparables con la fiel compañía del niño explorador. Debo confesar que vi esta peli sola en una sala casi desierta, lo que no me impidió llorar, reír, sorprenderme y fascinarme aún más de lo que había hecho en ocasiones anteriores. UP fue una experiencia increíble, que solamente puede explicarla quien la ha visto. Su impacto fue tal que ganó el Oscar a la animación del año.
Luego de haber hecho esto rápido racconto, anticipo mi próxima crítica: TOY STORY 3. Mientras esperan, pueden ver las pelis antes menciondas, o algunos de los cortos famosos de PIXAR.